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Homenaje a 312 presos republicanos asesinados en 1941

Martes 12 de abril de 2005.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca organiza el próximo sábado 9 de abril un homenaje a los 312 presos republicanos que murieron o fueron asesinados en la cárcel en la que se convirtió el Monasterio de Uclés, en la provincia de Cuenca, a partir de 1941.

Al acto del 9 de abril de 2005 asistió un grupo de familiares de los presos que se encuentran enterrados en la fosa común, muchos de los cuales no habían tenido noticias del paradero de sus familiares hasta hace unos meses. fue en el Cementerio del Monasterio de Uclés.

Perspectiva histórica

En 1936 el monasterio de Uclés se convirtió en hospital del VIII Cuerpo Médico del Ejército Popular de la República. Hasta final de la guerra estuvo recibiendo heridos, sobre todo de los frentes de Madrid y Teruel. Entonces es cuando se crea el cementerio del hospital.

Es en enero de 1940 cuando se abre la llamada Prisión central del Monasterio de Uclés en funcionamiento hasta enero de 1943. Es en este espacio de tiempo en el que hemos documentado un total de 312 muertos. Lo cierto es que la cifra podría ser mayor ya que hay bastantes entradas en el registro civil de mujeres y niños muertos en una misma dirección que creemos se corresponde con la puerta trasera del ayuntamiento. Este es un punto que aún estamos investigando.

Los datos provienen del Registro Civil de Uclés, de conversaciones con presos y familiares de presos y de las memorias de Andrés Iniesta que estuvo los tres años en esta prisión.

De los 312, 160 son "pasados por las armas" y los 152 restantes (con edades que oscilan entre los 3 y los 72 años) son muertos por enfermedad. De entre estos enfermos hemos documentado muertos por disparos de los centinelas a los que se animaba y premiaba por disparar a los que se acercaban a las ventanas. Igualmente hemos documentado casos de muerte por falta de asistencia médica, simplemente se les dejaba morir. Juan Francisco Vindel, cuyos restos exhumamos en Uclés el pasado agosto y que reposa, por fin, en su pueblo natal, Horcajo de Santiago, consta como muerto por miocarditis aguda, cuando la causa de ésta fue la última de las brutales palizas que los falangistas de su pueblo le propinaron en la cárcel, a la que tenían libre acceso. Y así todos los demás.

Al principio los muertos se trasladaban al cementerio municipal siendo obligados mozos del pueblo a acarrearlos hasta allí. Pero dado lo inconveniente de la lejanía enseguida se empezó a enterrarlos en el cementerio del hospital.

Así nos encontramos ante dos problemas distintos al haber unas pocas víctimas en espacios que ante la inexistencia de documentación sólo pueden ser localizados en el antiguo cementerio municipal si hay testigos del enterramiento o familiares que conozcan con exactitud la situación de la fosa. Allí hay tres fosas localizadas en las que estamos trabajando con un total de 8 personas, y pensamos poder exhumar antes del verano si no hay contratiempo.

En segundo lugar hay una gran masa de restos en las fosas del cementerio de la Tahona . Aquí hemos definido con bastante claridad dos grandes fosas comunes donde yacen los fusilados y una cantidad indeterminada de fosas donde yacen los fallecidos por muerte inducida. Aquí seguimos trabajando localizando testigos, con estudios sobre fotos aéreas,... para marcar un mapa de fosas previo a la exhumación que haremos el verano próximo.

ARMH Cuenca


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