Plataforma Argentina contra la Impunidad
Justicia

Juicio contra el genocida Etchecolatz

Jueves 22 de junio de 2006.

El Tribunal abrió hoy la etapa de debate oral con la lectura de la acusación de la fiscalía. Cuando llegó el turno de la indagatoria, el ex comisario se negó a prestar declaración. Por la mañana, organismos de derechos humanos, familiares, sobrevivientes y organizaciones sociales y políticas participaron de un acto en la entrada de la Municipalidad platense, en donde tiene lugar el juicio.

LA PLATA- Con una sala colmada de público, empezó hoy el juicio oral contra el ex director de Investigaciones de la Policía provincial, Miguel Osvaldo Etchecolatz, por su responsabilidad en secuestros, torturas y homicidios perpetrados bajo su mando durante la última dictadura. Luego de la lectura de la acusación fiscal, el represor se negó a prestar declaración indagatoria.

El Tribunal Oral Federal Nº 1 -compuesto por los jueces Carlos Rozanski, Horacio Insaurralde y Norberto Lorenzo- dio inicio al proceso con la lectura de la acusación formulada por la Fiscalía, a cargo del fiscal federal Carlos Dulau Dumm durante la etapa oral.

En ese escrito, la Fiscalía comenzó por enmarcar los hechos investigados en esta causa dentro del plan sistemático de represión ilegal instaurado por última dictadura. Recalcó que los casos abarcados en este expediente "son sólo una fracción" de los delitos cometidos en el marco del terrorismo de Estado, y destacó el funcionamiento total e interconectado del aparato represivo.

"Está probado el señorío de Etchecolatz en el sistema de centros clandestinos de detención", señaló la Fiscalía, y agregó que el represor "tenía dominio sobre esa estructura represiva" desde su función como Director de Investigaciones de la Policía de la provincia de Buenos Aires, cargo que ocupó desde el 5 de mayo de 1976 hasta el 28 de febrero de 1979.

Finalmente, se hizo repaso de los hechos puntuales abarcados en esta causa: el homicidio calificado de Diana Teruggi; la privación ilegal de la libertad, torturas y homicidio de Patricia Dell’Orto, Ambrosio De Marco, Nora Formiga, Elena Arce y Margarita Delgado; y la privación ilegal de la libertad y torturas de Nilda Eloy y Jorge Julio López.

La lectura del escrito de acusación se prolongó aproximadamente por tres horas, dada la abrumadora cantidad de elementos de prueba reunidos sobre cada uno de los casos. Durante ese lapso, el represor escuchó impasible las imputaciones en su contra, aunque salió dos veces de la sala alegando supuestas descomposturas físicas.

Luego de un breve cuarto intermedio, el presidente del Tribunal, Carlos Rozanski, llamó al estrado a Etchecolatz para tomarle declaración indagatoria. El juez le preguntó cuál era su profesión. "¡Asesino!", se escuchó desde el público. Cuando el magistrado le preguntó si tenía condenas anteriores, el ex comisario evadió la respuesta: " Varios, que no los recuerdo", dijo, y agregó: "Y tengo varios pendientes".

El represor -patrocinado por sus abogados particulares Adolfo Casabal Elía y Luis Boffi Carri Pérez- se negó a declarar, arguyendo que "el Tribunal no tiene autoridad para tratar estos casos, porque corresponden a la jurisdicción militar" y "porque me asiste el sagrado derecho de la Constitución Nacional".

Y aprovechó para decir que no podía escuchar las imputaciones que se le formulaban porque "yo a raíz de un atentado terrorista de los idealistas (sic) he perdido la parte auditiva en gran proporción". Etchecolatz pretendió entonces iniciar una suerte de discurso político, pero el juez Rozanski lo detuvo: "Este es un acto en el cual, si la persona decide no declarar, no puede fundamentar por qué no va a declarar".

Hacia el final de la jornada, uno de los abogados de la querella -Alejo Ramos Padilla, el representante de la familia Teruggi-Mariani- solicitó al Tribunal que el represor sea trasladado a la Unidad Penal Nº 20 (Hospital Borda) "durante toda la tramitación de este juicio", ya que hoy mismo había comprobado en un juzgado de Capital Federal que Etchecolatz -quien goza de arresto domiciliario en su chalet en Mar del Plata- "es depositario judicial de un arma Browning 9 mm en perfecto estado de funcionamiento", y que guarda el arma en su vivienda. "Quiero señalar el grave riesgo que implica que esta persona de comprobada peligrosidad vuelva hoy a su casa", indicó el abogado.

Etchecolatz, en una nueva intervención que provocó las risas del público, quiso defenderse: "La he tenido toda mi vida desarmada a ese arma, porque es más, mi mujer y mi suegra la han desarmado y la han escondido".

El Tribunal resolverá el pedido de Ramos Padilla el próximo jueves 22, a partir de las 10, cuando se reanuden las audiencias. Para ese día, también están previstas las primeras tres declaraciones testimoniales del juicio.

Así, el jueves comenzará a tratarse el caso de Nilda Eloy, secuestrada en octubre de 1976 por un grupo de tareas comandado por Etchecolatz, y quien permaneció en cautiverio en seis diferentes centros clandestinos de detención. La sobreviviente está convocada para declarar ese día, como así también las ex detenidas-desaparecidas Emilce Moler y Mercedes Borra.

"Este juicio es producto de nuestra lucha"

Por la mañana, antes del inicio del juicio, el frente de la Municipalidad de La Plata -en cuyo Salón Dorado se está realizando el proceso- se pobló de miembros de organismos de derechos humanos, familiares de víctimas, sobrevivientes, y representantes de organizaciones sociales, gremiales y políticas que demostraron su apoyo al juicio y su repudio al genocida Etchecolatz.

El acto había sido convocado por el espacio "Justicia Ya en La Plata" -que impulsa ésta y otras causas por violaciones a los derechos humanos perpetradas durante el terrorismo de Estado- bajo la consigna "Juicio a todos los genocidas. Condena por todos los compañeros. Empezamos con Etchecolatz".

En el acto hablaron representantes de las organizaciones que integran este espacio, quienes destacaron la importancia de este juicio oral, el primero al que se llega después de la anulación definitiva de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. "Este no es el juicio que queremos, pero es el que tenemos", remarcó Adriana Calvo, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, en referencia a que se trata de una causa conformada por hechos aislados, sin insertarlos dentro del plan sistemático represivo completo y que no abarca el funcionamiento integrado del circuito de centros clandestinos de detención bajo el mando de Etchecolatz.

No obstante, recordó que la causa se inició en plena vigencia de las leyes de impunidad, lo que impulso el límite de tomar sólo determinados hechos puntuales que nunca habían sido denunciados y que, por lo tanto, no estaban abarcados por esas normas. "Estaba prohibido en ese momento juzgar a los genocidas. Estaba prohibida la justicia. Sin embargo nuestra lucha pudo vencer esa prohibición", sostuvo, y agregó: "Nosotros aprovechamos todo ese tiempo para ir acumulando pruebas contra este genocida. Por eso hoy creo que este juicio es producto de nuestra lucha, como lo serán todos aquellos que le sigan".

JUSTICIA YA EN LA PLATA 20 de junio de 2006

JUSTICIA YA EN LA PLATA está integrado por: Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata; Asociación Anahí; Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos (AEDD); Central de Trabajadores Argentinos La Plata-Ensenada; Central de Trabajadores Argentinos Prov. de Bs. As.; Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH); Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CODESEDH); Comité de Acción Jurídica (CAJ); Familiares de Desaparecidos (La Plata); Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA); H.I.J.O.S. Regional La Plata); Liberpueblo; Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH); Madres de Plaza de Mayo (La Plata); Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH).


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