Plataforma Argentina contra la Impunidad
Justicia

De los escraches a las condenas

Sábado 10 de noviembre de 2007.

Jornada organizada por H.I.J.O.S Rosario

Los juicios por la verdad y la reapertura de causas contra genocidas del terrorismo de Estado son las principales luchas que desde la Agrupación HIJOS están impulsando a partir de una ardua y minuciosa tarea de investigación. En este marco, se realizó una jornada-debate con la presencia del presidente del CELS, Horacio Verbitsky, el fiscal Federal de San Nicolás, Juan Patricio Murray, querellantes de las causas y el equipo jurídico de la agrupación.

La Agrupación H.I.J.O.S Rosario organizó una jornada - debate con la presencia de Horacio Verbistky, para dar cuenta del arduo trabajo que están llevando adelante desde la organización, el proceso de investigación que comenzaron hace 4 años para impulsar los juicios contra los genocidas y la búsqueda incansable de Justicia y el Castigo a los responsables del Terrorismo de Estado de la Argentina. Bajo esta consigna, H.I.J.O.S invitó a la conferencia, además del periodista y presidente del CELS, al fiscal federal de San Nicolás Juan Patricio Murray, quien entiende en las causas contra el terrorismo de Estado en esa juridicción y a la diputada provincial Alicia Gutiérrez, querellante en la causa denominada Quinta de Funes.

Este encuentro, desarrollado en la facultad de Derecho, refleja el impulso de la agrupación, en primer lugar, para visibilizar la investigación silenciosa y “titánica” que viene realizando en cada una de las causas que se encuentran en proceso de elevación a juicio oral, tanto en la ciudad de Rosario como en la provincia de Santa Fe. En segundo lugar, para resignificar los hechos del pasado en el presente de hoy y entender los procesos de reconstrucción de memoria colectiva. Y por último, para invitar y sumar la participación necesaria de quienes creen fundamental la búsqueda de justicia.

En este sentido, el trabajo incesante de HIJOS se desarrolla a partir de diferentes miradas pero necesita, tal como lo expresó Juan Emilio Basso, de más de ellas para profundizar en los contextos históricos, políticos, sociales y culturales que requieren de reflexión, análisis, críticas y posicionamientos ideológicos. Y que además, busca trascender los muros de los Tribunales para dar una lucha social y lograr una condena que supere lo meramente jurídico.

El aprendizaje de cada uno de los integrantes de esta agrupación, que nace motivo de un grupo de jóvenes, en su mayoría, hijos de desaparecidos, es un constante desafío y un camino permanente. Ellos lo han transitado y hoy, a 31 años del golpe de estado, empieza a mostrar el lado de la justicia: juicios históricos, fallos memorables, ansiadas esperanzas de enjuiciar a los responsables de 30.000 desaparecidos, a quienes se apropiaron de bebés y saquearon la patria y las industrias, a quienes impulsaron e implantaron un genocidio económico, reflejado en los bolsones de pobreza que hoy acuna la Argentina.

Si no hay justicia, hay escrache

Una de las metodologías de lucha y justicia que ha impulsado la agrupación frente a la impunidad y la imposibilidad de juzgar a los genocidas, son los llamados escraches. “Escrachar es poner en evidencia, revelar en público, hacer aparecer la cara de una persona que pretende pasar desapercibida. Con el escrache queremos hacer pública la identidad de estos sujetos: que los compañeros de trabajo conozcan cuál era su oficio en la dictadura, que los vecinos sepan que al lado de su casa vive un torturador, que los reconozcan en la panadería, en el bar, en el almacén. Ya que no hay justicia, por lo menos que no tengan paz, que se los señale por la calle como lo que son: criminales. Que no puedan ocupar cargos públicos, que los políticos y empresarios (que en general sí conocen su pasado) deban echarlos o esconderlos para evitar la vergüenza de que se sepa que contratan asesinos -o para no perder votos ni clientes.”

Los escraches se fueron paulatina e históricamente convirtiendo en una herramienta de movilización y participación social con un único fin: visibilizar ante la sociedad a los represores de la última dictadura militar. En la ciudad de Rosario se han realizado diferentes escraches a represores poco conocidos mediáticamente, entre ellos, el escrache móvil contra César "Pirincha" Peralta,, miembro de la banda de Feced, acusado de 23 casos de tortura. En general, personajes siniestros que se encuentran en libertad, caminando por las calles rosarinas. “En éstos 30 años de lucha, sin lugar a dudas, los escraches fueron un escalón importantísimo contra la impunidad”, sostuvo la diputada Alicia Gutiérrez, querellante de la causa Quinta de Funes, en su disertación.

“Si no hay justicia hay escrache”, denuncian los militantes de HIJOS. “Gracias a la impunidad, hoy todos los asesinos, torturadores y cómplices están en libertad. Los cruzamos por la calle, son nuestros vecinos. La mayoría todavía usa las armas que nosotros pagamos para nuestra "protección". Las leyes de impunidad lograron que estos criminales, aunque toda persona honesta sabe que deberían estar presos, convivan con las personas, muchas veces en el anonimato.”

El trabajo desde H.I.J.O.S

En la jornada de debate, el Dr. Lucas Ciarniello, integrante del equipo jurídico de HIJOS Rosario, junto con las abogadas Ana Oberlin y Nadia Shujman, explicó, en líneas generales, el trabajo que desarrolla la agrupación y las diferentes áreas que la componen. A partir de la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final declarada por el Congreso de la Nación en el año 2003 y la inconstitucionalidad de las mismas, pronunciada por la Corte Suprema de Justicia en el año 2005, se abrió un proceso de apertura e investigación de causas judiciales en las que se juzga la participación activa de represores y jefes militares durante la última dictadura militar.

Este proceso histórico conduce al contexto en el cual hoy estamos inmersos: la posibilidad de llevar a juicio oral a los genocidas de entonces. Esto se ha dado en algunos casos puntuales, y si bien, es fundamental profundizar en la celeridad y reapertura de nuevas causas, el logro de los organismos de derechos humanos se ve reflejado en el grito de justicia que las madres y abuelas de Plaza de Mayo imploraron al momento de escuchar la sentencia que condenó a cadena perpetua al ex comisario Miguel Etchecolatz y al ex capellán de la policía bonaerense Christian Von Wernich, en el marco de genocidio ocurrido en Argentina entre 1976 y 1983.

“Hijos funciona a través de una red nacional y delegaciones en distintos puntos del país. Cada una de ellas trabaja en comisiones que tienen un área jurídica y una de investigación. El área jurídica no solo trabaja en cuestiones específicas como ser el trabajo de asistir a audiencias o el trabajo tribunalicio, sino también, como actualmente se esta llevando adelante, el proceso de impugnación de Luis Abelardo Patti ante la Junta Electoral, propugnar la sanción de leyes que tiendan a evitar la candidatura de represores que hayan participado en el terrorismo de estado, propugnar la sanción de leyes que aceleren y economicen los recursos en este tipo de causas, buscar estrategias alternativas para la protección de testigos en este tipo de causas. El área de investigación, es una tarea ardua y meticulosa de reconstrucción de la memoria colectiva, de una historia, que se realiza a través de la recolección de testimonios de actores que, quizás, no se convierten después en testigos de las causas pero sí contribuyen a dibujar el mapa de lo que fue el accionar represivo y también el accionar de las distintas organizaciones sociales en la época de la dictadura”, explicó Ciarniello.

En este sentido, “el área de investigación funciona como soporte del área legal, en tanto nosotros como abogados no podríamos prescindir de esta reconstrucción con el entramado que se hace a través de la investigación por el tipo de causas en la cual estamos inmersos” afirmó Ciarniello, quien al mismo tiempo, destacó la importancia del trabajo en red que realiza HIJOS a nivel nacional y la posibilidad de compartir experiencias y procesos comunes que a su vez, se redefinen en entramados sociales y contextuales diferentes.

Por otra parte, se mencionó la situación legal en la que se encuentran las causas abiertas en la ciudad de Rosario, más específicamente la Quinta de Funes, en donde se “investiga el secuestro y homicidio de compañeros que pasaron por distintos centros clandestinos de detención” y la cual fue reabierta en el año 2004 cuando el juez federal Omar Digerónimo declaró la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. El único sobreviviente de este centro clandestino de Detención fue Jaime Dri quien dio testimonio en el libro “Recuerdos de la muerte”, del periodista Miguel Bonasso. “En la Quinta de Funes estuvieron “chupadas” dieciséis personas, además de Dri, quienes fueron torturadas y posteriormente desparecidas. En 2004, Dri vino a declarar al juzgado federal de Rosario, ratificó el relato que en su momento le brindó a Bonasso para su libro, reconoció los lugares de detención y agregó algunos importantes detalles a la causa, razones por las cuales -entre otras pruebas- se encuentra detenido el "teniente Daniel". Además de ser juzgado por su actuación en la Quinta de Funes, el “disidente del actual régimen” Daniel Amelong está siendo investigado por su participación en el centro de detención que funcionó en la Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu. (Fuente: Periódico El Eslabón, 25/03/2007.)

Por otra parte, la diputada Gutiérrez dio cuenta de una de las principales preocupaciones que manifiestan los organismos de derechos humanos: la protección de testigos en el marco de los juicios que se avecinan. “Con respecto al programa de protección de testigos estamos esperando que nos den una respuesta de cómo se van a actuar con respecto a los juicios, con respecto a los testigos, hemos hecho distintos pedidos de informes en la Cámara de Diputados para solicitar como se está actuando y no hemos obtenido respuesta”, expresó.

Asimismo, refutó y condenó todo intento -desde diferentes sectores- de reflotar la teoría de los dos demonios. “Nosotros planteamos que no hay dos demonios, la lucha contra la impunidad, justicia y condena y lo que se vio reflejado en cada uno de los juicios que se hicieron quedo demostrado que acá hubo un solo demonio, un plan sistemático de exterminio, de robo de bebés y que solamente cuando el último de los represores pueda ser juzgado, realmente va a poder realizarse la reconciliación que solo es posible cuando haya verdad, justicia y condena para todos los represores.”

“Otra de las causas importante es la conocida “megacausa Feced”, que responde al apellido de un miembro de la policía (ya fallecido) responsable de la mayor parte del accionar represivo de la ciudad. En esas causas se encuentran acusados tantos otros represores que actuaron en el centro clandestino de detención que tenemos aquí enfrente, el Servicio de Informaciones”, detallaba Ciarniello en su presentación. Quién entiende en esta causa es el juez federal Germán Sutter Schneider y algunos de los imputados en la misma que podrían ser juzgados en audiencia oral son: Mario Marcote: Alias "el cura”, Ramón Genaro Díaz Bessone, José Lofiego: Alias "el ciego, Nilda Folch: alias "la polaca" "Mireya" o "Victoria" (actualmente prófuga), Ricardo Chomiki: Alias "Cady", José Scortechini: Alias "Archie", Ramón Vergara: Alias "pelado" o "sargento".

“También hay otras causas que no son penales sino que responden a denuncias y hechos individuales que todavía no hemos podido identificar en qué centros clandestinos de detención han pasado las victima. La mayoría de las causas se encuentran agrupadas por centros clandestinos de detención”, agregaba el integrante de HIJOS Rosario. “Tanto Quinta de Funes como Feced se encuentran en proceso de elevación a juicio y esperamos que el año que viene empiecen las audiencias orales.”

San Nicolás

Otro de los participantes de la Jornada fue el Fiscal Federal Juan Patricio Murray, quien entiende en las causas contra el terrorismo de estado en San Nicolás. “En la Juridicción Federal de San Nicolás, las causas fueron iniciadas de oficio a impulso de un requerimiento fiscal de instrucción del Ministerio Público en una causa madre en la que se investiga todo el circuito de represión ilegal de la Sub Zona 13 de la provincia de Buenos Aires. De esa causa madre, se han ido desprendiendo las distintas causas en relación a víctimas que estuvieron detenidas en distintos centros clandestinos de detención en algunos casos y en otros, causas de militantes que fueron detenidos en fechas concomitantes que tenían una militancia común en una agrupación política independientemente de que hayan compartido detención o no en algún centro clandestino”, explica el fiscal Murray.

En su disertación dio cuenta del trabajo conjunto que realizan con organismos de derechos humanos, en el marco de la investigación que supone el proceso de éstas causas. En este sentido, la agrupación HIJOS representa jurídicamente a las querellas particulares en algunas de ellas. Una de las tareas y objetivos desde el Ministerio Público Fiscal es lograr articular actividades con organizaciones sociales, con militantes de derechos humanos y tomar contacto con testigos y víctimas de las causas. Han realizado encuentros por la memoria en Ramallo, San Pedro, San Nicolás y Pergamino, “tratando de que las víctimas no nos vean como representantes de un Estado victimario”. Esta es quizá, la tarea más ardua de quienes representan al Estado en este aspecto. “A nosotros nos es muy difícil explicarle a una víctima como puede ser por ejemplo, que Luis Abelardo Patti, una persona severamente acusada e imputada por violaciones a los derechos humanos, que sea elegida por el voto popular y pese haber sido rechazada su ingreso a la Cámara, por una sentencia, probablemente, pueda llegar a revocarse esa decisión y a procederse su incorporación”, entre otros claros ejemplos de violación de derechos humanos, impunidades del ayer continuadas y reflejadas en el presente y que al mismo tiempo garantiza el Estado.

Murray explicó las situaciones particulares de cada una de las causas en las que entiende.. “En San Nicolás existen dos causas que más allá del accionar de los represores existió una intención de pasar con un manto de cosa juzgada a determinadas situaciones. Esas dos causas son las que se investiga la muerte del Obispo Ponce de León, ocurrida en el año 1977, en el cual la justicia dijo en la sentencia que el obispo había fallecido producto de un episodio confuso en un accidente en la ruta. A partir de las pruebas que se han presentado, se ha conseguido que se reabra la causa y se encuentra en pleno proceso de avance. La otra causa, que es la más conocida, es la que se investiga el homicidio de Osvaldo Cambiaso y Eduardo Daniel Pereyra Rossi, que tuvo comienzo y ejecución aquí en Rosario, en el año 1983, y final de ejecución en la localidad de Vila, partido de Zárate, dentro de la juridicción territorial del Juzgado Federal de San Nicolás. En esta causa concreta también hubo una sentencia de la Justicia del Proceso de Reorganización Nacional que sobreseyó a los imputados: que eran Luis Abelardo Patti y dos suboficiales de la policía bonaerense por insuficiencia probatoria. En ese caso concreto hemos intentando tratar de dar nulidad a las resoluciones judiciales que pretendieron pasar como autoridad de cosa juzgada a esos hechos” y en este proceso se encuentran actualmente.

La construcción de la memoria

El presidente del CELS y periodista Horacio Verbistky comenzó su presentación refiriéndose a la lucha de la organización HIJOS, y los modos en que se fue dando la construcción de la memoria colectiva a través de la práctica de los organismos de derechos humanos. HIJOS marcó la presencia de aquellos jóvenes que encontraron en la constitución de un colectivo social una forma de resistencia política y una búsqueda de la verdad histórica.

También aclaró que la nulidad de las Leyes de la impunidad se debe puntualmente a la lucha llevada adelante durante más de 30 años por todos los organismos de derechos humanos, sin desestimar el mérito que conlleva el gobierno del actual presidente Néstor Kirchner. “Las leyes se modifican, cambian, en función de cómo evoluciona la conciencia de la sociedad y de cómo se modifique la relación de fuerza. Por eso lo que ayer era imposible en la Argentina es posible hoy, porque se han modificado las relaciones de fuerza. Ha habido muchos sectores de la sociedad que han recibido el mensaje de los grupos militantes, de los organismos de derechos humanos, y han ido incorporado los elementos que la práctica de la dictadura pretendía que no se incorporara, a dejarlos afuera del campo de la conciencia, a negarlos, a naturalizar los hechos de la represión como algo inevitable e inmodificable.” Esto es producto de una conjunción de hechos y acciones de diferentes actores sociales.

Uno de los primeros puntos de inflexión en el proceso de construcción de la memoria colectiva, fue el juicio a las Juntas impulsado durante el gobierno de Raúl Alfonsín, a pesar de que después se “haya borrado con el codo lo que se escribió con la mano”, apuntó Verbistky. Con las leyes de Obediencia Debida y Punto final y los posteriores indultos, las Abuelas fueron quienes “tuvieron la lucidez de presionar para lograr una excepción: el robo de bebés fue exceptuado tanto de la ley de Obediencia Debida como de los indultos. Y eso es lo que permitió dejar abierta una ventana. Esa pequeña ventana sirvió luego para ampliar el juzgamiento llevado adelante en éstas causas”

Destacar la práctica que ha hecho HIJOS y Abuelas y Madres de plaza de Mayo fue parte del eje de la disertación de Horacio Verbistky. Sobretodo, aquella que busca “ampliar el mensaje a la mayor parte de la sociedad”, para dar pelea en todos los espacios sociales. “la idea de encerrar esto entre querellas entre víctimas y victimarios es una trampa que hay que tratar de eludir”, sentenció el periodista. “Y esto es uno de los grandes cambios que estamos viviendo. Las comisiones por la memoria, los sitios conmemorativos que han ido creándose, el involucramiento creciente de sectores cada vez más amplios de la sociedad, no es casualidad que este cambio en la conciencia ocurra a partir de que se cumplen 20 años del golpe de Estado”, quizá, marcando el momento que generó mayor movilización y repudio al aniversario de la dictadura militar.

Actualmente, y a pesar de la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de la impunidad, solo se han llevado adelante 4 juicios: “un juicio a un suboficial de la policía federal, un juicio a un ex comisario de la policia bonaerense, un juicio a un sacerdote de la iglesia católica, esta en curso un juicio contra un oficial de la prefectura nava, y recién a fines de este año esperamos tener concluido el primer juicio contra militares, en la causa que lleva el CELS contra el último comandante en jefe del Ejército, el general Nicolaides y contra 9 coroneles de Inteligencia del Ejército”, detallo Verbistky. Con respecto al proceso de los juicios, el presidente del CELS ratificó la necesidad de buscar estrategias operativas para dinamizar y otorgar mayor celeridad en las causas y que sobretodo permita, que las víctimas no tengan que repetir una y otra vez el mismo testimonio, por la exposición psicológica que eso implica y por el riesgo de seguridad y la vulnerabilidad por las amenazas que eso representa.

Por último, resalto y reclamo una necesaria participación social. “Nada va a ser posible y nada podemos lograr si no es por una movilización creciente que involucre cada vez a mayor cantidad de sectores sociales, a nuevas generaciones. Porque no ocurren las cosas porque estén escritas en los códigos. Se cumplen aquellas leyes por las cuales hay una demanda o un reclamo social. Para que eso ocurra es imprescindible el involucramiento y la participación, y tanto para el hecho de que se abran juicios como para el hecho de qué tipo de juicio queremos y cómo se organizan”. Contacto: www.hijosr.blogspot.com


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