Plataforma Argentina contra la Impunidad
Derechos Humanos

Macri tiene un flor de asesor

Sábado 12 de abril de 2008.

En la dictadura ordenó confeccionar pasaportes falsos para la Logia P2. Ahora debe velar por la transparencia desde la Procuración General de la Ciudad. La impugnación del CELS. Mauricio Macri designó en la Procuración General de la Ciudad, que comanda Pablo Tonelli, a un capitán de navío que fue asesor legal en la ESMA y que defiende a los ex represores del campo de concentración que regenteaba el ex almirante Emilo Massera. Se trata de Pedro Carlos Florido, un abogado que presta asistencia jurídica a los ex marinos que revistaron en el predio de Avenida Libertador al 7000 durante la última dictadura.

Florido tiene aportes del gobierno porteño desde febrero, pero según fuentes oficiales asumió cuando el PRO desembarcó en la ciudad. Su nombramiento no fue publicado en el Boletín Oficial ni está incluido en el sistema único de mesa de entradas en el que deben figurar todos los empleados porteños, pero desde la Procuración le confirmaron Crítica de la Argentina que Florido está en funciones.

En 1982, el ahora asesor de la Procuración fue fotografiado por el ex detenido Víctor Basterra, quien estuvo secuestrado allí durante cuatro años y cinco meses.

Basterra logró quedarse con una copia de los rostros de cada uno de los represores de la Armada y los presentó ante la Justicia apenas fue liberado. "Le decían Florido o Florindo y era una especie de auditor. Estaba siempre en los casos que tuvieran que ver con guita o con propiedades. Lo vi cuatro o cinco veces, hasta que un día se prestó para que le hiciera un documento", recordó el ex detenido. Basterra declaró que Florido fue uno de los marinos que le ordenó confeccionar cuatro pasaportes argentinos falsos para Licio Gelli, el líder de la Logia Propaganda 2. Los otros represores que le pidieron ese trabajo fueron el delfin de Massera, Jorge "Ruger" Rádice, el oficial retirado del Ejército Maco Coronel, el ex capitán Horacio Estrada y el prefecto principal José Manuel Díaz Smith.

Desde el gobierno porteño informaron que la designación fue ordenada por el Procurador General adjunto de control de legalidad, Carlos Guaia, quien lo nombró como parte de la planta de gabinete del organismo. Allí, los funcionarios designan a su gente de mayor confianza. Para ingresar en esa condición, el ex capitán debió presentar una serie de certificados de antecedentes que ahora le permiten contar con beneficios que los empleados rasos no tienen, como el sueldo, la obra social, las vacaciones y, sobre todo, la continuidad en el cargo mientras dure la gestión en curso.

La Procuración es un organismo clave para la transparencia de la administración porteña. Tiene como objetivo controlar al Poder Ejecutivo y en este momento está auditando las gestiones anteriores a la de Macri. El Procurador es el jefe de los abogados de la ciudad y debe dictaminar sobre la legalidad de los actos del gobierno y defender el patrimonio público en nombre de la ciudad.

Hasta llegar al gobierno de Macri, fue miembro del elenco de la Armada que asiste a los represores retirados en base a la información privilegiada que le llega desde Tribunales. En 2002, durante el gobierno de Fernando De la Rúa y Carlos "Chacho" Álvarez, el Senado aprobó su ascenso a capitán de navío, a pesar de la impugnación que realizó el CELS en ese momento. El pedido para beneficiar a Florido lo había firmado Carlos Menem el último día de su gobierno.

La foto tomada en la ESMA que nunca se publicó

Víctor Melchor Basterra estuvo secuestrado en ESMA durante cuatro años y cinco meses. En 1979 fue detenido junto a su esposa y a su hija, quienes fueron liberadas siete días después. En el lapso de siete meses, la Marina lo tuvo recluido en el sector denominado Capucha y fue sometido a distintos tipos de torturas. A partir de 1980, fue confinado como mano de obra esclava en el sector de Documentación, donde estaba encargado de falsificar DNI.

Basterra sacó alrededor de 80 fotos de represores de la ESMA (entre ellos el Jorge "Tigre" Acosta, Alfredo Astiz y Ricardo Cavallo) que presentó luego a la Justicia y acaban de ser editadas ahora por el Instituto Espacio de la Memoria. El ex detenido recuerda como si fuera hoy el día que fotografió a Pedro Florido, flamante funcionario de Mauricio Macri. "Seguramente era una foto para un registro del conductor", dice. Y explica que los documentos falsos que utilizaban los represores tomaban una identidad real para evitar ser identificados. "No recuerdo ahora el nombre del sosías que el tipo utilizaba, pero fue en 1982. Tengo la imagen de un tipo que no se había afeitado esa mañana".

La imagen de Florido no tiene nitidez. Por eso, hasta ahora nunca había sido publicada, pese a que el abogado que se define como "auditor de la marina" ha tenido desde entonces una carrera prominente a sueldo del Estado.


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