Plataforma Argentina contra la Impunidad
Justicia

Duras condenas a los represores de Mansión Seré y de Mar del Plata

Veinticinco años de cárcel para dos brigadieres y perpetua para un coronel
Viernes 7 de noviembre de 2008.

Los aplausos interrumpieron la lectura del veredicto y el presidente del tribunal, Guillermo Gordo, se irritó: "Señores, a la próxima exclamación, desalojo la sala. ¡Compórtense!" Apenas acababa de pronunciar la prisión perpetua para el ex coronel Alberto Pedro Barda, acusado de cometer crímenes de lesa humanidad en un campo de concentración de la Fuerza Aérea durante la última dictadura. Reconquistado el silencio, el estricto juez Gordo completó: a los ex brigadieres Hipólito Rafael Mariani y César Miguel Comes, sospechados de los mismos delitos aberrantes, les correspondieron 25 años de prisión.

El anuncio de la última pena mereció nuevos aplausos: "Señores, mantengan la calma", reclamó otra vez el juez. La lectura no duró mucho más: el caso de la Mansión Seré, uno de los emblemas de la represión ilegal, ya tenía su sentencia, tres décadas después de cometidos los hechos.

La penas coincidieron con lo solicitado por el fiscal Félix Crous; por eso fueron elogiadas por militantes de derechos humanos que esperaban frente a Tribunales. Algunos lamentaron que el Tribunal Oral Federal 5 -que completaron Ricardo Farías y Daniel Obligado- no hubiera hecho referencia a que Barda, Mariani y Comes deben ir presos a una cárcel común.

Esto se verá cuando la Cámara de Casación Penal deje firme la sentencia de ayer. Barda goza de arresto domiciliario en su casa de la avenida Del Libertador; Mariani y Comes están libres.

A Barda (80 años, ex jefe del Grupo de Defensa Antiaérea de Mar del Plata) lo encontraron culpable de los asesinatos y torturas del abogado neuquino Jorge Candeloro y la joven platense Analía Delfina Magliaro, cometidos en el centro clandestino de detención de La Cueva. A Mariani (82, entonces jefe de la Brigada Aérea I) y Comes (83, jefe de la Brigada VII) los condenaron por privación ilegal de la libertad y tormentos a doce prisioneros en la Mansión Seré.

Por la mañana, cuando les tocó pronunciar las últimas palabras, Mariani y Comes negaron haber "cometido, ordenado, prohijado o consentido" algún crimen. Barda calló. Por la tarde, Mariani y Comes optaron por ni siquiera ir a escuchar la condena en su contra.

Los tres fueron señalados como autores mediatos de estos delitos; es decir, que se valieron de otras personas para secuestrar, torturar y matar. La Mansión Seré —en la localidad de Morón— y el Grupo de Defensa Antiaérea de Mar del Plata formaron parte de la red de represión del Primer Cuerpo de Ejército. Desde la anulación de las leyes del perdón, varios episodios como éstos se vienen juzgando en Buenos Aires y en todo el país.

Claudio Tamburrini, uno de los sobrevivientes de la Mansión Seré, calificó el fallo como "positivo", porque "conduce al afianzamiento del estado de derecho luego de un largo período de impunidad". Junto con Daniel Rossomano, Carlos García y Guillermo Fernández, el 24 de marzo de 1978 lograron escapar de sus secuestradores. Declararon como testigos en este juicio y su milagro fue motivo de una película: "Crónica de una fuga".

A la salida de Tribunales, el intendente de Morón, Martín Sabatella, comentó: "Estamos contentos con la sentencia. Ha quedado clara la responsabilidad de estos personajes, pero queremos que cumplan su condena en una cárcel común." Uno de los abogados querellantes, Luis Bonomi, coincidió: "Tengo sentimientos contradictorios. Aunque hayan sido condenados a 25 años de prisión, van a estar libres. Y estamos hablando de personas de más de 80 años condenadas por delitos gravísimos que van a seguir en libertad."


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