Plataforma Argentina contra la Impunidad
Derechos Humanos
Justicia

MURIÓ MASSERA. LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS ANTE SU MUERTE

Martes 9 de noviembre de 2010.

Los organismos de derechos humanos decidieron no difundir, al menos por ahora, comunicados oficiales respecto de la muerte del represor Emilio Massera, uno de los principales responsables de la maquinaria de terror montada por el Estado argentino durante la última dictadura militar. Página/12 se puso en contacto con referentes de las organizaciones que luchan para que se conozca la verdad y se haga justicia sobre aquellos años, y todos coincidieron en que “la muerte biológica no cambia que ya era una persona condenada y que murió sometido a un proceso por los crímenes más graves que se cometieron en la Argentina”, como supo apreciar el director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), Gastón Chillier. También hay una opinión compartida sobre la necesidad de una mayor celeridad en los tiempos judiciales para evitar que mueran criminales sin condena.

Gastón Chillier (director ejecutivo del CELS): “Por un lado, Massera murió como una figura paradigmática de lo que fue el terrorismo de Estado, condenado por la Justicia en el Juicio a las Juntas y procesado en varias causas luego de la reapertura de los juicios. Sin embargo, para la Justicia argentina era un incapaz, por lo que no murió en prisión. Pero esto no mejora la imagen de que se murió una de las figuras más siniestras de la dictadura argentina. Para el CELS, no hace más que reforzar el compromiso con que los juicios avancen y terminen rápido, y así esta etapa dé lugar a una nueva. La sociedad argentina ya no dudaba de quién era Massera, o sea que en definitiva la muerte biológica no cambia que ya era una persona condenada y que murió sometido a un proceso por los crímenes más graves que se cometieron en la Argentina. Su muerte debería ayudar a aumentar la responsabilidad de los funcionarios de la Justicia para que la edad biológica no cierre las causas antes de la sentencia judicial”.

Carlos Lordkipanidse (miembro de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, parte del Colectivo Justicia Ya!): “Tengo un sentimiento de profunda decepción, en el sentido de que este tipo muere impune y llevándose a la tumba la verdad acerca de los cinco mil desaparecidos de la ESMA y de los chicos apropiados. Por otro lado, siento alivio de saber que hay un genocida menos en la faz de la Tierra. No creo que cambie la situación en los Tribunales, pero a mí, si algo me genera alguna clase de expectativa, es que los que hoy están enfrentando los juicios se den cuenta de que todo llega y que alguno, en un acto de sinceramiento, aporte el grano de justicia que estamos buscando desde hace 30 años, diciendo la verdad de lo ocurrido y permitiendo que la Justicia alcance a condenar a los responsables de este genocidio. También hay que notar que justo el mismo día que murió Massera se dio la declaración del cardenal Bergoglio en la causa ESMA y esto tiene que ver con la complicidad entre la Iglesia y la dictadura en la barbarie. Queda avanzar con lo que queda, que es la complicidad de los civiles”.

Adolfo Pérez Esquivel (titular del Serpaj, miembro del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia): “Se sabía de la enfermedad de este hombre. Lamentablemente, la muerte le permitió eludir la Justicia. Pero creo que a pesar de su muerte, hay que expresar todo el daño que hizo al pueblo argentino a través de la represión. Cuando la Justicia se active, la mayoría ya va a haber muerto. Cuando la Justicia se demora tanto ya deja de ser justicia”.

Ulises Guede (miembro de HIJOS Zona Sur): “Nos pone contentos que haya muerto porque no va a joder más a nadie, pero el problema es que se murió y no en cana. Eso nos hace pensar que la Justicia es bastante lenta. Tenemos que ver cómo hacer para que la condena penal a estos genocidas les llegue en vida: no sólo el repudio y la condena social que habíamos logrado. Estaría bueno que estos tipos declaren, porque tienen mucho que decir, y con cada uno de estos que muere perdemos la oportunidad de enjuiciar a más cómplices. Y ojalá que no descanse nunca en paz”.

Rodolfo Yanzón (abogado de la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos): “En primer lugar, hay que aclarar que murió condenado, a partir del fallo de la Corte Suprema que decidió declarar la nulidad del indulto. El interrogante que nos queda es si con esta muerte perdemos información sobre el paradero de las víctimas. Hay que hacer un llamado nuevamente a la Armada para que ponga a disposición de los jueces respectivos toda la información de la que dispone. También hay que resaltar que este señor quedó afuera de los juicios hace tiempo. Lo único que hizo la muerte fue resolver su situación, nosotros ya sabíamos que no íbamos a poder juzgarlo. Por eso no sentimos ni alegría ni pesar. Todos tenemos que reflexionar sobre la tardanza de la Justicia y sobre la triste realidad que nos permite recordar que en 1983 este señor llegó a ser candidato presidencial y que otros como él fueron gobernadores y legisladores, lo que nos lleva a pensar también en la complicidad de la clase política y de los medios de comunicación durante todo este tiempo”.

Victoria Donda (titular de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Victoria Donda, aseguró que el represor Emilio Massera “muere impune”, al sostener que “el único lugar posible para un genocida es la cárcel”. La legisladora de Libres del Sur (parte del interbloque Proyecto Sur) es hija de desaparecidos y nació en la ESMA, donde fue robada de brazos de su madre a los pocos días de haber nacido. “Para la memoria de este pueblo, Massera aparecerá siempre como un ser nefasto, alguien a quien la historia terminará condenando al sitio más oscuro”, manifestó Donda, que también agregó que el hecho de que Massera muera impune “representa un profundo agravio a la democracia, a sus instituciones” y a todos los que piensan, como ella, “que el único lugar posible para un genocida es la cárcel”. El ex almirante “fue el gran maestro en la ESMA, por lo tanto fue el máximo responsable de la maternidad clandestina que funcionó dentro del centro de tortura”, recordó la diputada antes de pedirle al Poder Judicial que haga “el máximo esfuerzo para que la causa ESMA avance al mayor ritmo posible” porque “no puede morirse otro genocida impune”.

Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora) “Massera no fue loco nunca, fue un genocida siempre”, aseguró Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, apenas enterada de la muerte del dictador. Lamentándose por la protección que recibió por parte de las Fuerzas Armadas, Cortiñas aseguró que el represor no deja tras de sí más que haber sido “un asesino y un cobarde”. “Se lleva a la tumba muchos secretos”, apuntó la integrante de Madres, en referencia a los archivos con el paradero de miles de desaparecidos y de la identidad de los bebés apropiados en la ESMA.
 ¿Cómo recibieron la noticia de la muerte de Massera?

 La recibimos con sorpresa por tanto silencio que hubo hasta ahora alrededor de este dictador. Este personaje fue un genocida y vivió oculto y protegido. Hubo un operativo del silencio total, que les habrá costado mucho a quienes lo ocultaron. Buscó siempre evadir la Justicia haciéndose el loco. Ese no fue loco nunca, fue un genocida siempre. Las Madres nunca les hemos deseado la muerte a estos personajes, sino, por el contrario, hemos deseado que la Justicia cayera sobre ellos y fueran a la cárcel común, por todos los delitos de lesa humanidad que cometieron.
 Fue uno de los principales responsables del terrorismo de Estado.

 Fue uno de los dictadores que primero dieron el golpe y que luego comenzaron con la matanza. Todos conocemos la historia de la ESMA y el terror que se vivió allí. Toda la gente que pasó por esa situación terrible, en el marco del terrorismo de Estado. Massera tuvo una participación muy intensa en todos los operativos que se hicieron. Además, la ESMA fue el lugar donde más bebés se apropiaron y donde hicieron que miles de personas pasaron por las mazmorras. Un personaje con una gran responsabilidad, con crímenes horrendos, protegido por todos lados.
 ¿Por quién fue protegido?

 Por las Fuerzas Armadas, especialmente por la Marina. Se hizo pasar por enfermo y por loco. Cuando se declaró la inconstitucionalidad de los indultos, él no se prestó a los juicios a los que era convocado. Fue muy protegido para llegar a esa situación, salvándose de tener que presentarse en los juicios en Italia, por ejemplo. Han venido los médicos de allá a constatar que estaba en condiciones. La Justicia italiana reconoció que podía afrontarlos, mientras que los médicos de acá decían que no estaba en condiciones psicológicas.
 ¿Qué deja tras de sí esta muerte?

 Quedará uno menos. Es la muerte de un asesino y un cobarde, que no enfrentó a la Justicia. No deja ninguna gloria para la carrera que siguió. Deja la cobardía, lo sucio, lo siniestro. El no enfrentar un juicio muestra la catadura de persona que era. Dentro de la historia de los militares, sólo deja la imagen de la basura que fue. Además, muere y se lleva a la tumba muchos secretos. Ese archivo que las Madres pedimos todos los días para que se conozcan los expedientes que contienen el destino de nuestros hijos e hijas. Eso es lo que se lleva a la tumba. Las Madres nunca quisimos venganza, sino que buscamos verdad y justicia. Igual las seguiremos buscando y exigiendo. Seguiremos tratando de saber qué pasó, seguiremos esperando que algún día se abran las gavetas de los jueces para saber a quiénes les dieron los bebés en falsas adopciones. Este es el final que dejan estos que tuvieron que sentarse en el banquillo de los acusados. No tienen otra historia más que la de haber sido genocidas.

Fuente: Página 12


Firmas: 0

Foro

Fecha Nombre Mensaje