Plataforma Argentina contra la Impunidad
Justicia

BAHÍA BLANCA. INICIA EL JUICIO EN LA JURIDICCIÓN DEL V CUERPO

Lunes 27 de junio de 2011.

Se calcula que el juicio que arranca el martes en una sala de audiencias montada en el Aula Magna de la Universidad del Sur durará aproximadamente seis meses, y es el primero que involucra a represores de Bahía Blanca, señalados como responsables de asesinatos y desapariciones en la jurisdicción del V Cuerpo del Ejército, zona sur de la provincia de Buenos Aires. Los imputados, que operaban en centros clandestinos de detención como La Escuelita, de Bahía, y la cárcel de Villa Floresta, son 13 ex militares, cuatro ex policías y dos ex agentes penitenciarios acusados de privación ilegal de la libertad agravada y reiterada, y aplicación de tormentos y homicidios agravados: Osvaldo Bernardino Páez, Hugo Jorge Denme, Juan Manuel Bayón, Mario Carlos Antonio Méndez, Jorge Enrique Mansuelo Swendsen, Miguel Ángel García Moreno, Julián Oscar Corres, Jorge Aníbal Massón, Hugo Carlos Fantoni, Walter Bartolomé Tejada, Norberto Eduardo Candal, Jorge Horacio Granada, Carlos Alberto Taffarel, Héctor Arturo Goncalvez, Vicente Antonio Forchetti, Carlos Alberto Contreras, Héctor Jorge Abelleira, Andrés Reynaldo Miraglia y Héctor Luis Selaya. Los casos investigados llegan casi a un centenar.

El proceso, que debió haber comenzado en abril, sufrió una postergación al descubrirse los contactos que venía manteniendo Juan Leopoldo Velázquez, el juez del Tribunal, después recusado, con imputados y abogados de distintos represores. De esos encuentros participaron el juez Gustavo Duprat, Luis De Mira y Rubén Diskin –anteriores abogados del represor Adel Vilas–, y Mario Hugo Sierra, también investigado y docente de la casa de estudios donde se llevará a cabo el juicio. Diskin, por otra parte, es familiar de Vicente Massot, el jefe del emporio comunicacional bahiense, golpista y defensor acérrimo de la dictadura.

El cruce de amistades, influencias y complicidades es ilimitado. Sierra había sido secretario del juez Guillermo Madueño –cómplice de los militares– junto a la profesora Gloria Girotti, otra de las que está siendo cuestionada actualmente por su desempeño en los años de plomo, y mirada de costado hasta por sus propios colegas. Curiosamente ambos, Sierra y Girotti, forman parte hoy del plantel docente estable de la Universidad del Sur, un sector “tomado” por la Marina después del golpe de Estado de 1976.

En 1975, pleno auge de los grupos paramilitares que asesinaban en nombre de la Triple A, Isabel Martínez nombró como interventor en la Universidad al rumano Remus Tetu, un criminal que se había destacado como agente nazi en su país, nacido en la década de 1920. Tetu, cobijado por la cúpula eclesiástica y profesor en el colegio Don Bosco, solía pasear con matones que lo cuidaban y apretar a estudiantes “subversivos”. Uno de ellos, David Cilleruelo, fue asesinado en la puerta de la US, el mismo lugar donde la semana próxima los represores estarán sentados en el banquillo de los acusados.

Fuente: Tiempo argentino


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