Plataforma Argentina contra la Impunidad

Encuentro de otra nieta

Miércoles 27 de octubre de 2004.

Victoria, hija de María Hilda Perez de Donda y de José María Laureano Donda. secuestrados el 28 de marzo de 1977 y en mayo de 1977 respectivamente. En el mes de agosto, María Hilda dió a luz una niña y llamó la Victoria. Con la ilusión de hacer posible su identificación, pasó un hilo azul por una de sus orejitas....

María Hilda Perez de Donda, según informaciones extraoficiales fue secuestrada el 28 de marzo de 1977 en la vía pública, entre las localidades de Morón y Castelar (Provincia de Buenos Aires) por integrantes de la Fuerza Area.

El 29 del mismo mes el domicilio de sus padres fue allanado por un grupo armado que dijeron pertenecer a las fuerzas de seguridad. El esposo de Hilda, José María Donda, mientras tanto se comunicó telefonicamente con esta familia hasta que dejó de hacerlo a principios de mayo de 1977, fecha en la que se lo considera desaparecido.

Al momento del secuestro María Hilda estaba embarazada de cinco meses y tenía una niña de un año, que quedó en la casa de la abuela materna.

Según testimonios en agosto de 1977 fue llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) donde se produjo el parto. A los 15 días fue traslada. El bebé quedó en el lugar y tres días después se lo llevaron.

Los padres del bebé:

José María Laureano Donda nació en un hogar de Ciudadela. Estudió en el Liceo Naval, donde participó de la organización de una agrupación peronista. Luego de su egreso de esa institución, continuo su militancia, primero en la UES y luego en Montoneros. Tenía un hermano, Adolfo Miguel, que siguió la carrera militar y llegó a ser integrante del grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada, el GT 3.3.2, ejerciendo durante un período la jefatura del mismo, que era rotativa. Utilizó allí los alias de Palito y Jerónimo.

La familia de María Hilda Pérez era de El Palomar. Ella era la mayor de cuatro hermanos. Fue delegada de la fábrica de plásticos Strauss, de Ramos Mejía, donde trabajaba en el sector de facturación. Militaba en la Juventud Peronista.

Se conocieron en 1973 y al poco tiempo se casaron. Militaron juntos en la Villa Carlos Gardel. Sus compañeros los conocían como El Pato y Cori. En 1976 nació su primera hija, a la que llamaron Eva.

La búsqueda

La abuela materna Leontina Puebla de Pérez comenzó una incansable búsqueda, siendo una de las doce mujeres fundadoras de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo.

A partir de testimonios de sobrevivientes de los campos de concentración, pudo saber que María Hilda permaneció detenida en la Comisaria 3ra. de Castelar (donde funcionó un centro clandestino de detención bajo control de la Fuerza Aérea hasta mayo de 1977, fecha en que fue traslada a la ESMA.

Allí, en el mes de agosto, dio a luz una niña. María Hilda llamó Victoria a su hija y con la ilusión de hacer posible su identificación, pasó un hilo azul por una de sus orejitas. La niña permaneció quince días con su madre, hasta que ésta fue traslada nuevamente a la Aeronáutica. Victoria quedó en la ESMA, durante tres días más y luego se la llevaron los represores. Adolfo Miguel Donda hizo saber a los detenidos que la niña no había llegado a manos de su familia.

De José María se supo que también permaneció detenido-desaparecido en la Comisaría 3ra. De Castelar.

Ninguna otra noticia se tuvo de ellos hasta el 25 de julio de 2003, se recibió en Abuelas de Plaza de Mayo una denuncia que coincidía con el caso de Victoria.

La denuncia hablaba de un miembro de las Fuerzas de Seguridad que había actuado en la ESMA.

Según la denuncia, este se había apropiado de una niña nacida es ese centro clandestino en julio o agosto de 1977. Esta niña había llegado a la casa con las orejas ya perforadas y con cintitas a modo de pasadores.

Este caso estaba siendo investigado por la Comisión Hermanos de H.I.J.O.S Regional Capital Federal, en coordinación con Abuelas.

Según la documentación de la joven, había sido inscripta como hija propia del militar y su esposa. Su fecha de nacimiento había sido alterada, ya que figuraba como nacida el 17 de septiembre de 1977. El médico firmante de la falsa constatación de nacimiento era Horacio L. Pessino.

La joven Victoria dudando de su identidad, se comunicó con Abuelas de Plaza de Mayo. El caso fue judicializado y luego de varios meses, la joven se decidió a realizar el examen inmunogenético.

El encuentro

El jueves 8 de octubre de 2004, la joven fue informada en el Juzgado Federal en lo Correccional y Criminal Nº 1 del resultado del análisis inmunogenético. El Banco Nacional de Datos Genéticos informó que coincide con el grupo Familiar Donda-Pérez en un porcentaje de 99,9999%. Es decir, que la joven es Victoria Donda Pérez.

Ese día habló telefonicamente con su abuela y sus tíos maternos, quienes viven en Canadá.

En los días siguientes, conoció a sus tíos abuelos. También esta en contacto con su hermana. Ha comenzado así a reconstruir su historia familiar.

A los apropiadores les espera la condena de la justicia.

A Victoria el camino de la libertad.

Abuelas de Plaza de Mayo.

Buenos Aires octubre de 2004

http://www.abuelas.org.ar/comunicados/restituciones.htm


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