Plataforma Argentina contra la Impunidad

Un espacio para la memoria

Por Victoria Ginzberg (Página 12) - 12 de Octubre de 2004
Lunes 1ro de noviembre de 2004.

La municipalidad de la ciudad de Buenos Aires acaba de firmar un acuerdo con la presidencia por el cual se hará cargo de la rehabilitar el predio del centro clandestino de detención "El Olimpo" para la memoria y la promocion de los Derechos Humanos.

"Salí del campo después de haber estado 107 días engrillada, maltratada, torturada por ser judía. Ahora voy a dejar esto para mis hijos y para mis nietos", dijo Rebeca "Tita" Sacolsky. Fue la primera en hablar en el acto en el que el gobierno nacional y el de la ciudad de Buenos Aires firmaron un convenio para construir en lo que fue el centro clandestino El Olimpo un lugar de promoción de los derechos humanos y recuperación de la memoria.

Rebeca tiene 81 años y, emocionada, confesó que pensaba que no iba a estar viva cuando llegara ese momento. El presidente Néstor Kirchner cerró el evento: "Estamos dando un paso trascendente, síntesis de amor y verdad, que genera la justicia para que estas cosas nunca más nos sucedan a los argentinos".

Después solo hubo aplausos y un grito colectivo en recuerdo de los 30 mil detenidos desaparecidos.

En el predio donde se montó El Olimpo funciona desde 1995 una de las plantas verificadoras de vehículos de la Policía Federal. En marzo, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, anunció en un reportaje publicado por Página/12 que el sitio iba a ser recuperado como un espacio de memoria.

Durante el acto, Kirchner reconoció que "por distintas razones de la burocracia" el hecho se fue demorando. Hace diez días los Vecinos por la Memoria, del barrio de Floresta, organizaron un acto para pedir el que se fuera la policía del lugar. "Los vi movilizarse. Yo creía que esto ya estaba listo. Pero a partir de verlos a ustedes aceleramos el tema. Es un mandato de conciencia. Es una forma de reconstruir la sociedad en base a la Justicia, y no hay otra forma de reconstruirla", dijo el Presidente.

De acuerdo con el convenio firmado entre Aníbal Ibarra y Kirchner, la Nación se comprometió a desalojar el sitio en el plazo de 180 días. Luego, el lugar quedará a cargo del gobierno porteño. Además, funcionarios de ambas gestiones, sobrevivientes y familiares de las víctimas realizarán una constatación del estado del inmueble "para garantizar la preservación de aquellos elementos y construcciones que se vinculen con el uso que se le diera a dicho predio como centro clandestino de detención".

Pero, como dijo Ibarra, el acuerdo expresaba mucho más que su contenido: "Es una reivindicación de todos los que fueron torturados y desaparecidos en El Olimpo, a todos sus familiares y a todos los desaparecidos".

Del acto participaron unas sesenta personas. Hubo miembros de organismos de derechos humanos -entre ellos Adolfo Pérez Esquivel, del Serpaj; Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo línea fundadora; Buscarita Roa, de Abuelas, Delia Barrera, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y Lilia Ferreyra del CELS- pero también hubo representantes de agrupaciones barriales que trabajan desde hace tiempo sobre El Olimpo, como Vecinos por la Memoria y GAO (Gestión Asociada del Oeste). Beinusz Szmukler, del Comite Americano de Juristas y Jorge Kirszenbaum, de la DAIA, fueron otros de los invitados.

Ibarra y Kirchner entraron al salón y saludaron uno por uno a todos los presentes: a los que estaban alrededor de una gran mesa ovalada y a los que se ubicaron en una segunda fila de sillas.

Todos tuvieron la posibilidad de tomar la palabra y unos cuantos lo hicieron. Agustín Cetrángolo, de la agrupación Hijos, agradeció el gesto del Gobierno y anunció: "Ahora vamos por Campo de Mayo". Vestida con su guardapolvo blanco y muy emocionada, Evangelina Morales, directora de una primaria de Floresta, cercana al Olimpo, recordó que "hace nueve años" se asumió en la escuela "el compromiso de relacionar a los chicos con la historia reciente".

Luego del traspaso del predio a la ciudad -que tendrá que efectivizarse a través de una ley-, el Olimpo quedará bajo la órbita del Instituto Espacio para la Memoria, creado por la Legislatura porteña, que tienedentro de sus atribuciones recuperar los lugares de Buenos Aires en los que hubieran funcionado centros clandestinos durante la última dictadura.

La subsecretaria de Derechos Humanos de la ciudad, Gabriela Alegre, señaló que a partir de un trabajo conjunto con las agrupaciones vecinales y de derechos humanos interesadas en el tema se consensuará el nuevo destino que tendrá el sitio. Probablemente no se realizará allí un museo integral sobre la última dictadura militar, ya que ese destino está reservado para la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Pero se abrirá un espacio para recordar los crímenes que allí se llevaron a cabo y se buscará darle al resto del lugar una función provechosa para el barrio.

"El lugar de los dioses"

El predio donde funcionó El Olimpo está ubicado entre las calles Lacarra, Fernández, Rafaela, Olivera y Ramón Falcón. El sitio fue acondicionado en 1978 para llevar a detenidos desde otros centros clandestinos y funcionó como tal durante un año. Había represores de la Policía Federal, la Gendarmería y el Servicio Penitenciario.

Todos estaban al mando del Primer Cuerpo de Ejército que controlaba Carlos Guillermo Suárez Mason. Pero la convivencia de las distintas fuerzas de seguridad ocasionaba con frecuencia peleas entre los distintos grupos de tareas, sobre todo por el "botín de guerra".

Según una investigación realizada por el Archivo de la Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, se estima que por allí pasaron cerca de mil personas. Además, hubo por lo menos cuatro mujeres embarazadas secuestradas en el lugar, además de entre diez y quince niños con sus madres. Prácticamente todos eran bebés que tomaban mamadera y usaban pañales. El responsable del campo fue el mayor del Ejército Antonio Guillermo Minicucci. Bajo su mando, operaban conocidos represores como Julio Simón (alias "El Turco Julián"), Juan Antonio del Cerro ("Colores") y Samuel Miara. Ellos entraban a los prisioneros a través de una playa de estacionamiento e ingresaban al campo por una puerta metálica de dos hojas a cuya izquierda había una imagen de la Virgen. Había dos salas de torturas. Los represores lo bautizaron el Olimpo porque decían que era "el lugar de los dioses".


Firmas: 0

Foro

Fecha Nombre Mensaje